Sierra Jul 00

ComercioExterior, vol. 50, núm. 7, México, julio de 2000


Elahorro de los hogares urbanos en México, 1984 y 1994

Olga Alejandra SierraLópez

Profesorade tiempo completo de la Facultad de Economía de la Universidad Autónomade Baja California <sierra@sia.mxl.uabc. mx>


El incremento del ahorrointerno en México constituye una variable esencial para la recuperacióneconómica de largo plazo. Los cambios fundamentales en el modelo económicoocurridos durante el último decenio destacan la importancia de alcanzar esteobjetivo, así como la necesidad de conocer con mayor detalle las motivacionespara ahorrar de los agentes económicos. En lo que sigue se sostiene que elaumento del ahorro interno debe tomar en cuenta que en las decisiones de ahorro delos agentes, en particular los hogares mexicanos de todos los estratos, ha influidoel proceso de restructuración institucional y económica, asícomo consideraciones acerca de la forma en que ahorrarán y de sus característicassociodemográficas específicas.

El estudio del ahorro de los hogaresurbanos en México obedece a la necesidad de conocer las condiciones externasa que se enfrentan esas unidades al tratar de prever el futuro y sus incertidumbres.Mientras que los hogares rurales padecen un atraso económico ancestral, losurbanos han visto disminuir las bondades del crecimiento económico del períodode los cuarenta a los setenta. Esto resulta de particular importancia debido a queen épocas de alta inflación, deterioro de ingresos y alta posibilidadde desempleo, como ocurrió en los ochenta, las condiciones para el ahorrocambian, en ocasiones incluso desahorrando el patrimonio del hogar. La necesidadampliamente aceptada de elevar el ahorro interno no pueden desvincularse de la tambiénurgente necesidad de fortalecer la capacidad de los hogares para enfrentar el mañanacon un nivel de ahorro suficiente, por lo que no sólo se trata de financiarun sano crecimiento económico, sino de crear las condiciones para alcanzarel desarrollo y el bienestar colectivos.

 

Los hogaresurbanos en México en un clima de crisis macroeconómica y reforma

En el decenio de los noventase consolidó una visión diferente de cómo alcanzar los equilibriosinterno y externo en Méxi-co. Esta manera de conducir la economía segestó a raíz de los efectos de la crisis de 1982 en los indicadoresmacroeconómicos, sobre todo en el crecimiento, que por primera vez registrótasas negativas (� 0.1% promedio de 1982 a 1987) y niveles inflacionarios de 94.6%promedio en el mismo lapso.1 Las causas inmediatas, como gran parte de la literaturalo reconoce, correspondieron a dos fenómenos externos que se combinaron conotros de origen interno y exhibieron los desequilibrios para los cuales la políticaeconómica no tenía soluciones claras, en particular la caídade los precios del petróleo y el alza de las tasas internacionales de interés.2

Las explicaciones respecto al origende la crisis son variadas. Algunos autores, apoyados en una perspectiva de largoplazo, afirman que la crisis de 1982 fue sólo el resultado de la dependenciaeconómica y los desequilibrios regionales, sectoriales, sociales, etcétera,que se gestaron en los años setenta.3 Otros postulan que obedeció a que el modelode sustitución de importaciones se mantuvo por más tiempo del necesario,así como a decisiones populistas, lo que tornó muy vulnerable a laeconomía mexicana.4 Otros más apuntan que fue producto del mal manejode la política económica coyuntural y no así del modelo completode crecimiento "hacia adentro".5 De cualquier modo, la crisis puso en duda la eficienciadel sistema económico en su totalidad y resultó en una especie de períodode transición entre dos modelos de desarrollo opuestos: uno orientado al mercadointerno con gran intervención estatal y otro cuya prioridad es la vinculacióncon los mercados internacionales y la desregulación económica.6

El ingrediente básico dela política económica que se aplicó para salvar la crisis fuela redefinición de las funciones del Estado en la economía y de lasrelaciones entre los sectores y los mercados interno y externo. Primero se expresóen un combate directo contra los déficit fiscales y la inflación ydespués en un amplio programa denominado de cambio de estructural, es decir,desregulación económica y apertura comercial. De un déficitpúblico de 12.6% promedio como proporción del PIB entre 1982 y 1987se pasó a 4% de 1988 a 1994; la inflación, que llegó a 159%en 1987, se ubicó en 51% en 1988 tras la puesta en marcha de un programa deestabilización de corte heterodoxo (Pacto de Solidaridad Económica).En adelante la inflación registró una marcada tendencia a la baja conla meta de alcanzar un nivel de un dígito anual.

La reducción drásticadel déficit público fue posible gracias a la realineación delos precios de los servicios públicos; la privatización de 75% de lasempresas propiedad del Estado de 1982 a 1990; la reducción de algunas partidasde gasto e inversión públicos dedicados a fomento sectorial, infraestructuraeconómica y social; la liberalización del comercio con el ex- teriora partir de la entrada de México al GATT en 1985 y posteriormente la firmade tratados de libre comercio con algunos países latinoamericanos, Américadel Norte y actualmente el bloque europeo; la reprivatización de la bancanacionalizada en 1982, y los cambios jurídicos en la operación de otrosintermediarios financieros y de la inversión extranjera directa.7

Los efectos macroeconómicosparecen favorables, pues la tasa promedio de crecimiento de 1989 a 1998 fue de 3.4%anual, aun contabilizando la tasa negativa de 6.2% en 1995, y la inflacióny el déficit público se redujeron de manera notable. Sin embargo, elbalance de la economía individual de las empresas que abastecen al mercadointerno y concentran la mayor parte del empleo, así como las economíasfamiliares, no ha sido del todo positivo, pues la crisis y el programa de estabilizacióndesaceleraron el crecimiento con políticas monetarias y fiscales restrictivasque desalentaron la demanda agregada y el empleo, conduciendo a una intensa recomposiciónintra e intersectorial. Así lo muestra el cambio en el peso de los sectoresy la distribución del ingreso vigente entre los hogares urbanos.

Algunos autores señalanque la distribución del ingreso ha sido muy desigual de origen y aunque duranteel "milagro mexicano" se haya dado una redistribución en favor delos sectores urbanos, no dejó de existir una marcada desigualdad económicaentre los hogares que dependían del sector primario y los grupos de másalto ingreso, en lo fundamental urbanos.8

En los años sesenta la distribucióndel ingreso mostró una leve mejoría en la mayor parte de la población,aunque un año después de la devaluación de 1976 se registróun empeoramiento de los ingresos del primer 40% de los hogares y del últimodecil (de 11 a 10 por ciento y de 40 a 37 por ciento del ingreso, respectivamente),en tanto que el del 50% intermedio de los hogares mejoró de manera notable(de 49 a 53 por ciento del ingreso total).

Los años ochenta registraroncambios radicales en la distribución del ingreso. La información de1984 muestra que, paradójicamente, contrario a lo que se esperaríapor la caída de la actividad económica y los ingresos de la poblaciónen 1982-1983 y por la elevada inflación, la distribución del ingresomejoró para 90% de la población, en tanto que el 10% más altovio comparativamente reducido su ingreso (véase el cuadro 1).9 Cortésy Rubalcava10 señalan que de 1977 a 1984, con la informaciónque proporciona la ENIGH, se observa un mejoramiento en el índice de Gini:de 0.49 a 0.48, lo cual significa que la desigualdad de los ingresos entre los hogaresse redujo.11 Sin embargo, también afirman que este resultadoes contradictorio con las medidas de ajuste para reducir la inflación, eldéficit público y mejorar el equilibrio externo. Su explicaciónes que la mayor equidad se debe a que los hogares de ingresos bajos y medios optimizaronel uso de sus recursos humanos y materiales para enfrentar la contingencia económica,de manera que incorporaron una mayor cantidad de fuerza de trabajo al mercado, maximizaronel uso de sus recursos y emprendieron una amplia actividad comercial, sobre todoinformal. En 1989 y 1994 se advierte una tendencia contraria, es decir, el deteriorode los ingresos de la mayor parte de los hogares, contra una recuperacióndel décimo decil, lo cual sería indicativo de que los hogares de estegrupo fueron los únicos que lograron revertir la caída de sus ingresosreales de principios de la década.

 

 

 C U A D R O 1

 

México: distribución del ingreso por hogares, 1963-1994 (porcentajes)

 

 40 más bajo

 50 intermedio

 10 más alto

 Total

 1963

 10.2

 47.6

 42.2

 100

 1968

 11.2

 48.8

 40.0

 100

 1977

 10.4

 52.8

 36.8

 100

 1984

 14.3

 52.9

 32.8

 100

 1984a

 14.5

 53.4

 32.2

 100

 1984b

 12.7

 53.0

 34.3

 100

 1989

 12.9

 49.2

 37.9

 100

 1992b

 11.0

 48.1

 40.8

 100

 1994a

 12.2

 48.1

 39.6

 100

a. Elaboración propia conbase en la ENIGH 1984 y la ENIGH 1994. Distribución del ingreso del hogarbasado en el ingreso monetario corriente. Sólo hogares en localidades mayoresde 2 500 habitantes. b. Fernando Cortés y Rosa María Ruvalcaba, Autoexplotaciónforzada y equidad por empobrecimiento. La distribución del ingreso familiaren México (1977-1984), El Colegio de México, Colección Jornadas,núm. 120, México, 1991. Con base en ingreso monetario corriente, todala muestra.

Fuente: Nora Lustig, México.Hacia la reconstrucción de una economía, Fondo de Cultura Económica-ElColegio de México, 1994, cuadro III 2, p. 121.


Comparativamente, de la información de la ENIGH 1984 y 1994 sobre el ingresomonetario corriente de los hogares, se desprende que la desigualdad económicaaumentó durante la década, pues el índice de Gini pasóde 0.43 en 1984 a 0.49 en 1994, atribuible al aumento de los ingresos monetariosdel último decil, ya que mientras en 1984 recibió 32% del ingreso monetariocorriente total de los hogares, en 1994 recibió 40% (véase el cuadro2). Durante ese período se registraron otros cambios; se advierte que en losdeciles intermedios de la distribución el número de perceptores promediopor hogar ha aumentado y el tamaño del hogar se ha reducido a lo largo detoda la distribución, lo cual podría indicar un mayor esfuerzo de losmiembros del hogar por mantener estándares de vida perdidos o en peligro dedesaparecer. Al analizar el crecimiento porcentual de la media del ingreso monetarioper cápita entre 1984 y 1994, se observa que la media para toda la distribucióncrece 37%, lo que significa que si el crecimiento del ingreso medio de los individuosde cada hogar hubiera sido el mismo, éste sería de 37%. Sin embargocomo el crecimiento del ingreso promedio per cápita fue de 2.5% en el decilII; 10% en el VII; 13.2% en el I; 14% en los IV, V, y VI; 20.2% en III; 26% en elIX; y 94.5% en el X, es notorio que sólo en este último decil se superala media, con lo cual se tiene otra medida de desigualdad en los ingresos monetariosen la década de análisis.

 

 

 C U A D R O 2

 

México: distribución del ingreso monetario corriente real de los hogares por decil, 1984 y 1994

 Decil

 Distribución del ingreso monetario corriente por deciles (%)

 Número promedio de perceptores de ingreso por hogar

  Ingreso monetario corriente promedio del hogar por decil1

 Tamaño promedio del hogar

  Ingreso monetario corriente promedio per cápita por decil1

 

 1984

 1994

 1984

 1994

 1984

 1994 1984  1994  1984  1994
 I

 1.5

 1.4

 1.1

 1.3

 920

1 038

 3.1

 3.1

 293

 332

 II

 3.3

 2.7

 1.3

 1.3

1 971 2 004

 4.2

 4.1

 474

 486

 III

 4.4

 3.6

 1.3

 1.4

2 627

2678 

 4.9

 4.2

 531

 639

 IV

 5.3

 4.5

 1.4

 1.4

3 202 3 329

 4.7

 4.2

 688

 786

 V

 6.4

 5.5

 1.4

 1.7

3 877 4 063

 4.9

 4.5

 787

 898

 VI

 8.0

 6.7

 1.6

 1.8

4 789 4 983

 5.1

 4.7

 937

1 071
 VII

 9.9

 8.5

 1.8

 2.1

5 932 6 324

 5.2

 5.1

1 134 1 245
 VIII

 12.3

 11.2

 2.0

 2.2

7 373 8 287

 5.7

 5.1

1 288 1 623
 IX

 16.8

 16.2

 2.2

 2.2

10 129 11 976

 5.7

 4.8

1 775 2 498
 X

 32.2

 39.6

 2.1

 2.1

19 343 29 341

 5.7

 4.4

3 390 6 596
 Total

 100.0

 100.0

 1.6

 1.8

6 030 7 414

 4.9

 4.4

1 222 1 673

1. En nuevos pesos.

Nota: los datos de ingreso de 1984están deflactados por el inpc 1994=100.

Fuente: elaboración propiacon base en las enigh de 1984 y 1994.


Así como se modificó la distribución del ingreso de los hogaresen 1994 respecto a 1984, lo mismo ocurrió en el tipo de gastos, al registrarseuna disminución general de alrededor de 10% en el gasto destinado a alimentosy de 1% en vestido y calzado, a cambio de un aumento de 5% en educación, culturay esparcimiento, y en menor medida a cuidados médicos y conservaciónde la salud, 1%; vivienda y servicios de conservación, energía y combustibles,2%; transporte, 1%; muebles, accesorios, enseres domésticos y cuidados dela casa, 1%, y otros bienes y servicios, 1 por ciento.
12

¿Cuántoahorran los hogares urbanos en México? Una metodología para su estudio

La literatura económicaha identificado las principales motivaciones para que los individuos y los hogaresbusquen elevar su nivel de ahorro: una preferencia intertemporal en el consumo yla necesidad de protegerse contra lo inesperado y la incertidumbre que genera elfuturo. Los estímulos más importantes son: a] precaución antesucesos inesperados y situaciones de riesgo; b] el comportamiento del ingreso y elconsumo a lo largo del ciclo de vida del hogar o del individuo; c] preferencia porconsumir mañana y no hoy o viceversa (sustitución intertemporal delgasto); d] mejoramiento personal y social; e] búsqueda de independencia económica;f] desarrollo de actividades empresariales (inversiones); g] heredar a los descendientesdespués de la muerte o en vida (legados); h] avaricia, e i] necesidad de liquidarcuentas o deudas pendientes.13

Si bien al parecer existe consensosobre lo que motiva el ahorro, en términos empíricos resulta difícildistinguir y medir el origen de los cambios en el nivel y la tasa de ahorro, puesestos factores se derivan tanto del sistema económico, es decir, del mercado,el Estado y las instituciones, como de factores sociales, demográficos y culturalespropios de cada sociedad.

Por otro lado, se podríaseñalar que a pesar de que haya un acuerdo respecto a lo que es el ahorro,entendido como lo que queda del ingreso después de haber gastado en bienesy servicios, se observa que algunas partidas de gasto tienen efectos en períodosposteriores y resultan en el mejoramiento del bienestar de los miembros del hogar.Se considera que el consumo genera beneficios inmediatos, mientras que el ahorroy la inversión generan bienestar futuro, ya que aumentan la capacidad paraelevar los ingresos en períodos posteriores.14 Por estemotivo, se ha apuntado que cierto tipo de gastos deberían considerarse nocorrientes, según sus efectos en el ingreso y el bienestar futuros, pues aunquesatisfacen necesidades inmediatas, generan beneficios (monetarios y humanos) quese extienden a lo largo de la vida.15 En este mismo sentido, Kotlikkof indica que el ahorroes un resultado de las decisiones presentes, cuyos efectos se prolongan al siguienteperíodo, por lo que el ahorro es la conexión económica de lasdecisiones del pasado con las del presente y el futuro.16

Parece incuestionable que la comprade diversos tipos de bienes durables, como bienes muebles, se considere una formade ahorro del hogar (o gasto de inversión) al acrecentar el nivel de sus activos,aunque ello no es tan evidente en los gastos de educación y salud. Sin embargo,desde el punto de vista de la contribución del capital humano al desarrolloeconómico, tal aportación a los activos familiares parece innegable.Que a tales gastos no se les haya considerado de forma explícita componentesdel ahorro en la contabilidad nacional, se debe al privilegio que se ha otorgadoa la formación de capital físico en detrimento de la calidad de lapoblación.17 Desde esta perspectiva, para los países endesarrollo resulta de la mayor trascendencia económica este aspecto de laformación de capital, ya que al carecer de los recursos económicosy financieros necesarios para alcanzar el desarrollo económico, es fundamentalsustentarse en recursos propios, incluyendo la población; así, aumentarsu calidad es de la mayor importancia para los gobiernos, pero sobre todo para lasfamilias que por medio de la educación, la salud, la cultura y la capacitaciónperciben una vía para elevar su bienestar.

"El valor del capital humanoadicional depende del bienestar adicional que derivan de él los seres humanos.El capital humano contribuye a la productividad laboral y a la capacidad empresarial,valiosas para la producción, agrícola o no, para la producciónlocal, para el tiempo y otros recursos que los estudiantes asignan a la educacióny para la emigración en busca de mejores oportunidades laborales y de mejoressituaciones para vivir. Una capacidad tal constituye también un aporte importantea las satisfacciones que son parte integral del consumo, presente y futuro."18

Con cada nueva adición ala calidad de la población, sea ésta en alimentación, educación,destrezas laborales, salud, etcétera, se crean mejores condiciones para alcanzarel desarrollo económico por la vía del efecto multiplicador que provocanen la productividad y el nivel de producto de la economía.19Sobreesta consideración, se han incluido los rubros de gastos en educacióny salud que realiza el hogar, sin distinguir entre los gastos menores y los que implicanal hogar un gran desembolso monetario.

Una medición de ahorro másinclusiva de acuerdo con el tipo de gastos que realiza el hogar pone por delantela necesidad de formular políticas que destaquen la elevación de esteahorro financiero del hogar para favorecer el crecimiento del sistema financieroformal y el acervo de recursos monetarios susceptibles de ser canalizados a la inversión,pero también en la calidad de la población que se debe lograr con unparticular modelo de crecimiento económico. Ello es así porque ademásde la contribución real de la formación de capital humano hacia loshogares y la economía, tiene la virtud de motivar a los que formulan la políticaa preguntarse sobre una cuestión fundamental: ¿crecimiento económicopara qué?20

En concordancia con lo planteadoy con la información de las ENIGH de 1984 y 1994, que permitieron conocerel estado de la distribución del ingreso de los hogares en México,se utilizaron las contribuciones de Székely y Villagómez y Zamudio21para calcular dos tasas de ahorro del hogar. Estos autores han puesto el acento enla necesidad de mejorar la medición del esfuerzo ahorrador de los hogares.De un lado la medición convencional (ahorro1) y del otro una alternativa (ahorro2),la cual incluye los gastos en bienes durables, educación y salud.

 

Ahorro1 = y � c1(1)

 

Ahorro2 = y � c2(2)

 

donde:

y = Ingreso monetario corrientetrimestral del hogar

c1 = Gasto monetario corrientetrimestral del hogar

c2 = Gasto monetario corrientetrimestral del hogar � gasto en educación � gastos en salud � gasto en enseresy muebles � adquisición de vehículos de uso particular y su reparación� gastos de esparcimiento � gastos en seguros diversos (distintos a los de vida)� gastos en vivienda (predial).

Con el primer indicador se da cuentadel ahorro monetario corriente del hogar, mientras que con el segundo se incluyeel ahorro convertido en inversión del hogar por la adquisición de bienesdurables, así como por la formación de capital humano, lo cual es unaadición a los activos del hogar cuyo rendimiento se obtiene con posterioridadal tiempo en que se ejerce el gasto.22

 

 

Resultados generales

Producto de este ejercicio fueque la tasa de ahorro promedio de los hogares urbanos en México fue de 9%en 1984 y 18% en 1994; considerando la medición alternativa, el ahorro seeleva a 24% en 1984 y a 34% en 1994, ubicándose la diferencia entre un indicadory otro en alrededor de 15%. Esto mostraría que la estrategia de los hogaresen materia de inversión en capital humano y físico les ha costado 15%de su ingreso, que antes destinaban al gasto corriente (véase el cuadro 3).

 

 

 C U A D R O 3

 

México: tasa de ahorro de los hogares, 1984 y 1994 (porcentaje
de los ingresos monetario corriente y monetario total del hogar)

 Tasa de ahorro

 1984

 1994

 Ahorro1

 8.9

 18.1

 Ahorro2

 23.7

 34.3

 Cambio porcentual ahorro1-ahorro2

 14.8

 16.2

Fuente: elaboración propiacon base en las ENIGH de 1984 y 1994.

 

Al examinar la distribucióndel ahorro por deciles de hogares, sobresale que en los años que se analizanlos hogares presentan una conducta desahorradora, pues para 50% de ellos el ahorrofue negativo. Además, en ambos años apenas los dos últimos decilespresentaron una tasa de ahorro por arriba del promedio (véase el cuadro 4,columnas de ahorro1).23 En cuanto al indicador ahorro2, destaca que aun cuandoel desahorro disminuye, el gasto de inversión de 20% de hogares con ahorromás bajo en 1984 y 10% en 1994 sigue siendo insuficiente para generar expectativasmás favorables respecto al futuro, ya que sus condiciones para formar capitalhumano o hacerse de activos domésticos es muy precaria.

 

 

 C U A D R O 4

 

México: tasa de ahorro promedio de los hogares por deciles, 1984 y 1994

 

 1984

 1994

 Decil

 Ahorro 1

 Ahorro 2

 Cambio porcentual

 Ahorro 1

 Ahorro 2

 Cambio porcentual

 I

 � 30.7

 � 18.2

 12.5

 � 39.9

 � 25.9

 14.0

 II

 � 11.9

 � 2.5

 9.4

 � 12.0

 1.4

 13.4

 III

 � 7.2

 2.7

 10.0

 � 5.5

 7.2

 12.7

 IV

  � 3.0

 7.2

 10.2

  � 1.8

 10.3

 12.2

 V

 � 0.1

 8.6

 8.8

 � 0.3

 12.6

 12.9

 VI

 2.7

 14.9

 12.2

 7.4

 19.4

 12.0

 VII

 6.8

 17.2

 10.5

 10.7

 24.4

 13.7

 VIII

 6.9

 19.0

 12.2

 15.8

 29.7

 13.8

 IX

 9.8

 23.0

 13.2

 20.4

 36.5

 16.0

 X

 21.3

 43.2

 21.9

 32.2

 51.8

 19.6

 Total

 8.9

 23.7

 14.8

 18.1

 34.3

 16.2

Fuente: elaboración propiacon base en las ENIGH de 1984 y 1994.

 

Aunque el gasto de inversióndel hogar aumentó, el análisis de la estructura del gasto muestra queen 1994 se registró una caída en la adquisición de vehículosde uso particular y su mantenimiento, así como de los gastos en esparcimiento(véase el cuadro 5). Por el contrario, los rubros de gasto de inversiónmenos sensibles a disminuir y que muy probablemente ocupan un lugar importante enlas preferencias de los hogares, fueron los relacionados con servicios y artículoseducativos, salud, enseres domésticos y muebles, así como otros gastosque incluyen diversos tipos de aseguramiento.

 

 

 C U A D R O 5

 

México: estructura del gasto de inversión del hogar (porcentajes)

 Tipo de gasto

 1984

 1994

 Educación

 36.4

 47.2

 Vivienda

  0.7

0.6

 Salud

 16.8

 18.7

 Enseres domésticos

 9.8

 10.2

 Esparcimiento

  6.2

 5.2

 Transporte

 28.9

 15.9

 Otros gastos (seguros diversos)

 1.2

 2.2

 Total

 100.0

 100.0

Fuente: elaboración propiacon base en las enigh de 1984 y 1994.


La estructura del gasto de inversión del hogar registra una recomposición.En general, en 1984 los hogares destinaron la mayor parte del gasto de inversióna educación (36.4%); le siguieron la compra de vehículos y su reparación(28.9%), salud (16.8%), y enseres domésticos y muebles (9.8%). En 1994 elgasto en capital humano se incrementó por encima del capital físico,al subir el gasto en educación a 47.2% y el de salud a 18.7%. El rubro queexperimentó la mayor disminución fue el de adquisición de vehículosy su reparación (13%).

Comentariosfinales

La investigación empíricasobre el ahorro de los hogares es relativamente escasa, además de presentarcierto grado de arbitrariedad en la forma en que se mide. Con todo, es relevanteel grado de acuerdo en cuanto a la necesidad de mejorar el indicador, al incluiren la medición conceptos que distingan el esfuerzo de ahorro que realizanlos hogares, en particular el que se alcanza en épocas de crisis económicas,cuyas repercusiones son fundamentales en ese desempeño.

Finalmente, si bien el análisisdel nivel y las formas de ahorro de los hogares muestra que de 1984 a 1994 la tasade ahorro se elevó en todos los indicadores construidos, también seadvierte que 80% de los hogares ahorró por debajo del nivel promedio de ladistribución y detrás de esta mejoría ocurrió una restructuraciónde las fuentes de ingreso y de las prioridades de gasto del hogar, la cual no esdel todo independiente de las transformaciones de la macroeconomía.

Desde el punto de vista de la formulaciónde la política económica, la creciente pero baja capacidad de ahorrode la mayoría de los hogares es un punto muy preocupante, pues ocurre en unmomento de cambio del modelo de crecimiento, en que el papel central lo ocuparíanlos agentes privados a cambio de una menor intervención estatal. Por estarazón, replantear el problema del bienestar y de la política económicasigue ocupando una alta prioridad en el debate.

 

Notas al pie

1. Excepto cuandoasí se señale, los datos son cálculos propios con informacióndel Banco de México y del INEGI.Regresar a nota 1

2. Guillermo Perryy Ana María Herrera, Public Finances, Stabilization and Structural Reformin Latin America, Banco Interamericano de Desarrollo-The Johns Hopkins UniversityPress, Washington, 1994, y Adriaan Ten Kate, "El ajuste estructural en México:dos historias diferentes", Comercio Exterior, vol. 42, núm. 6,junio de 1992, pp. 519-528.Regresara nota 2

3. Ricardo TorresGaytán, Un siglo de devaluaciones del peso mexicano, Siglo XXI Editores,México, 1988.Regresara nota 3

4. Pedro Aspe Armella,El camino mexicano de la transformación económica, Fondo deCultura Económica, México, 1993, y Carlos Bazdresch y Santiago Levy,"El populismo y la política económica de México, 1970-1982",en Rudiger Dornbusch y Sebastian Edwards (comps.), Macroeconomía del populismoen América Latina, Fondo de Cultura Económica, Lecturas núm.75, México 1992, pp. 255-300.Regresar a nota 4

5. Nora Lustig,México. Hacia la reconstrucción de una economía, Fondode Cultura Económica-El Colegio de México, México, 1994.Regresara nota 5

6. Rodolfo Tuirán,"Las respuestas de los hogares de sectores populares urbanos frente a la crisis:el caso de la Ciudad de México", en Raúl Béjar Navarroy Héctor Hernández Bringas (coords.), Población y desigualdadsocial en México, UNAM-CRIM, México, 1993, pp. 89-167.Regresara nota 6

7. Jaime Ros, "Crisiseconómica y política de estabilización en México",Investigación Económica, núm. 168, abril-junio de 1984,pp. 257-292.Regresara nota 7

8. Diana AlarcónGonzález, Changes in the Distribution of Income in Mexico and Trade Liberalization,El Colegio de la Frontera Norte, México, 1994, y Nora Lustig, op. cit.Regresara nota 8

9. La tasa de crecimientoanual del PIB en el período 1982-1987 fue de � 0.1%; la caída máspronunciada fue en 1983 con � 4.2%. El índice nacional de precios al consumidor(diciembre a diciembre) creció 80.8% en 1983 y el salario real a precios de1980 fue de 75.2% en 1983 y 69.3% en 1984.Regresar a nota 9

10. Fernando Cortésy Rosa María Ruvalcaba, Autoexplotación forzada y equidad por empobrecimiento.La distribución del ingreso familiar en México (1977-1984), ElColegio de México, Colección Jornadas, núm. 120, México,1991.Regresara nota 10

11. El índicede Gini es una medida de desigualdad cuyo coeficiente oscila entre 0 y 1. Entre máspróximo a 1 se encuentre, hay mayor desigualdad en la distribucióndel ingreso y al contrario, cuando se acerca a 0, es un indicativo de que la desigualdadse reduce.Regresara nota 11

12. Elaboraciónpropia con base en la información de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gastode los Hogares (ENIGH) 1984 y 1994.Regresar a nota 12

13. Martin Browningy Anna Maria Lusardi, "Household Saving; Micro Theories and Micro Facts",Journal of Economic Literature, vol. XXXIV, diciembre de 1996, pp. 1797-1855;Laurence J. Kotlikoff, What Determines Savings?, mit Press, Cambridge, Mass.,1989, y Paul F. Smith, "Household Financial Activities", Money and FinancialIntermediation. The Theory and Structure of Financial Systems, Prentice-HallInc., Nueva Jersey, 1978.Regresara nota 13

14. Al igual queMark Gersovitz, Buchanan apunta que el interés por cuánto se ahorray cuánto debería ahorrarse es, ante todo, una discusión normativa.Sin embargo, ni siquiera debería pensarse en el bienestar de las generacionesfuturas, sino en el propio interés económico multiperíodo delconsumidor. Mark Gersovitz, "Saving and Development", en Hollis Cheneryy T.N. Srinivasan (eds.), Handbook of Development Economics, vol. I, ElsevierScience Publishers, 1989, y James M. Buchanan, Ética y progreso económico,Editorial Ariel, Barcelona, 1996.Regresar a nota 14

15. T.N. Srinivasan,"Saving in the Development Process", Center Paper núm. 470, YaleUniversity, Connecticut, 1993, y Mark Gersovitz, op. cit.Regresar a nota 15

16. Laurence J.Kotlikoff, op. cit.Regresara nota 16

17. Theodore W.Schultz, Invirtiendo en la gente, Ariel-Planeta, Barcelona, 1985.Regresara nota 17

18. Ibid.,p. 20.Regresara nota 18

19. "La inversiónbruta en capital humano impone costos de adquisición y de mantenimiento queincluyen el cuidado de los niños, nutrición, vestido, alojamiento,servicios médicos y cuidado de uno mismo. El servicio que rinde el capitalsanitario consiste en 'tiempo de salud' o 'libre de enfermedad', que contribuye altrabajo, al consumo y a las actividades del tiempo de ocio." Theodore W. Schultz,op. cit.Regresara nota 19

20. Keith Griffin,Suggestions for an International Development Strategy for the 1990's, Universityof California, Riverside, mayo de 1990.Regresar a nota 20

21. Miguel Székely,El ahorro de los hogares en México, documento de discusión internadel Banco Interamericano de Desarrollo, 1996, y Alejandro Villagómez A. yAndrés Zamudio, "Household Saving in Mexico", Documento de Trabajo,núm. 78, Centro de Investigación y Docencia Económicas, 1997.Regresara nota 21

22. Para mayordescripción sobre las cuentas consideradas en cada medición, véaseel anexo metodológico de las ENIGH de 1984 y 1994.Regresar a nota 22

23. Cabe señalarque la información que alimentó la ENIGH de 1994 se levantóseis meses antes de la devaluación del 20 de diciembre del mismo año,por lo cual no podría reflejar la caída en los ingresos que se registróa lo largo de 1995.Regresara nota 23



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