Comercio Exterior
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A 20 años del TLCAN
sector público para cubrir su déficit fis-
cal en su definición más amplia.
39
Por su lado, el tipo de cambio se fija
en el mercado libre, pero muchos in-
vestigadores se cuestionan si en aras de
lograr la estabilidad ha valido la pena
sacrificar el crecimiento y, lo que es
más, la creación de empleos y el mejora-
miento del bienestar social. Como señala
Silva-Herzog Flores:
40
“El problema es
que el país no crece o crece muy poco.
Por ello, el reto fundamental al que se
enfrenta nuestro país es crecer más y
mejor”.
41
CONCLUSIONES
¿Integración sin dependencia? Esta pre-
gunta resume muy bien la problemática
actual de la economía mexicana: la alta
relación (de hecho, dependencia) con la
economía estadounidense, sobre todo en
lo referente al destino de las exportacio-
nes, es un reto que México no previó o
no quiso atender; peor aún, no se han to-
mado las medidas a fondo para diversifi-
car estos mercados.
Aunque se suscriben tratados y
acuerdos comerciales, no se llevan a
cabo medidas complementarias para
mejorar los aspectos de productividad
y competitividad de la economía mexi-
cana: los oligopolios y los cuasimo-
nopolios económicos (y políticos) aún
constituyen un obstáculo al desarrollo
nacional, el cual continúa dependiendo
fuertemente de las exportaciones petro-
leras: de no existir el petróleo, la balanza
comercial no petrolera sería negativa du-
rante al menos todo el periodo de 1993
a 2012, por lo que urgen medidas para
mejorar el sector externo mexicano, en-
tre ellas el robustecimiento de la infra-
estructura que apoya las actividades de
comercio exterior.
La integración de México hacia el
norte no ha sido exitosa: las crisis siguen
siendo un reto para la productividad
mexicana; como vimos, en la última dé-
cada su crecimiento ha estado limitado,
y es menor al promedio de los países de
la OCDE.
La pretendida integración tampoco
se ha traducido en mejores niveles de
bienestar ni en una mayor competitivi-
dad de la economía: los bajos salarios
continúan significando un elemento que
atrae a la IED, aunque un factor determi-
nante que consideramos como más im-
portante en términos de atracción de los
inversionistas extranjeros al país es la
cercanía con el mercado estadounidense.
La generación de cadenas de valor no se
ha dado en la economía mexicana, pues
las exportaciones de manufacturas de
alta tecnología las realizan empresas que
forman parte del sector maquilador
(in-
bond industry),
cuyo contenido de valor
nacional es mínimo. En este contexto, el
bajo número de solicitudes de patentes
por parte de mexicanos, en relación con
las solicitudes de extranjeros, es un indi-
cador de que el desarrollo tecnológico es
lento en el país.
El proceso de integración no ha sig-
nificado un aumento del nivel de vida de
los mexicanos: las desigualdades persis-
ten y las reformas no han logrado abara-
tar los precios de los bienes de consumo
final, a lo que se suman los bajos sala-
rios.
Los acuerdos comerciales que se
tienen no están sustentados en proyec-
tos concretos que puedan conducir a la
generación de productos con altos con-
tenidos regionales de valor y producción
compartida entre los países miembros
del TLCAN, salvo en algunos sectores
específicos, destacando entre ellos el
caso del sector automotor. En este orden
de ideas, el nivel de la educación en el
país y la inseguridad también juegan en
contra de México, al menos en el corto
plazo.
Así, el proceso de integración hacia
el norte enfrenta fuertes desafíos: es ne-
cesario un proyecto de nación con visión
a largo plazo y con soporte en el merca-
do interno de la economía. Por ello, una
línea de investigación para abordar el
proceso de desarrollo mexicano es en-
focar los análisis desde el punto de vista
de la potencia hegemónica, Estados Uni-
dos, pues como lo vimos en el caso del
sector energético, las negociaciones que
ha hecho este país con Canadá y México
van en el sentido de asegurar su suficien-
cia energética al mismo tiempo que im-
porta la materia prima, el petróleo, y lo
reexporta a México vía otros productos,
como es el caso de las gasolinas.
México ha logrado un cierto nivel
de integración de su proceso de produc-
ción dentro del TLCAN, pero el análisis
efectuado nos indica que la dependencia
parece haber ganado terreno respecto a
la integración y el bienestar económicos
que han alcanzado otras naciones dentro
del mismo TLCAN, como Canadá, que
ha conseguido mantener un alto nivel de
vida, sin desigualdades sociales tan fuer-
tes como las vigentes en nuestro país.
México apostó hacia el norte, y
diversos elementos apuntan a que la
apuesta no ha sido la mejor, o al menos
no ha sido bien aprovechada.
39
Este concepto se integra por el balance financiero
y los pasivos adicionales (obligaciones de carácter
contingente que cuentan con el respaldo del sector
público). El balance financiero se conforma a su vez
con las operaciones del sector público no financiero
(gobierno federal y organismos y empresas Públicas)
y los requerimientos de la banca de desarrollo y los
fideicomisos oficiales de fomento. Por su parte, los
pasivos adicionales se componen por: a) la variación
en los pasivos netos del IPAB; b) el financiamiento a
los proyectos de inversión financiada (Pidiregas); c) las
obligaciones netas de disponibilidades del Fideicomiso
de Apoyo para el Rescate de Autopistas Concesionadas
(FARAC); d) la contingencia asociada al subsidio
implícito en el swap de tasas de interés del esquema de
reestructuración de créditos bancarios en UDIs; y, e) los
programas de apoyo a los deudores de la banca. Banco
de México,
Informe Anual,
Anexo 2, 2012.
40
Jesús Silva-Herzog Flores, 2013; Vidal I. Ibarra Puig,
México …,” op. cit
41
La infraestructura y las limitaciones de la logística
para la exportación son otro gran pendiente; este tema lo
hemos abordado en Vidal Ibarra-Puig y M. Armenta, “La
logística y el desarrollo en la globalización. El caso de
México”, en proceso de publicación.
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